Toda cirugía, herida o quemadura deja una cicatriz, pero no todas evolucionan igual. Algunas tiran, duelen, se abultan o limitan el movimiento. La fisioterapia de cicatrices puede mejorar mucho su flexibilidad, su aspecto y las molestias asociadas. Te explicamos cómo.
Por qué una cicatriz da problemas
Al cicatrizar, el cuerpo genera tejido nuevo que no siempre queda bien organizado. Una cicatriz problemática puede:
- Tirar y limitar el movimiento (sobre todo si cruza una articulación o una zona móvil).
- Generar adherencias: se "pega" a los planos profundos y no desliza.
- Quedar abultada (hipertrófica) o crecer más de la cuenta (queloide).
- Ser dolorosa o hipersensible, o por el contrario quedar acorchada.
Qué puede hacer la fisioterapia
El trabajo de cicatrices combina varias técnicas:
- Movilización y masaje de la cicatriz: para mejorar su elasticidad, despegar adherencias y conseguir que el tejido vuelva a deslizar.
- Despegue de planos y trabajo del tejido alrededor.
- Desensibilización: reeducar progresivamente una cicatriz dolorosa o hipersensible al roce.
- Drenaje si hay edema asociado.
- A veces, apoyo con presión, silicona u otras pautas, coordinadas con el equipo médico.
El objetivo es una cicatriz más plana, flexible, menos dolorosa y mejor integrada.
Cuándo empezar
Primero, la cicatriz debe estar cerrada y con el alta médica. A partir de ahí, cuanto antes se empiece (dentro de la ventana en la que la cicatriz aún "remodela", normalmente los primeros meses), mejores resultados. Las cicatrices muy antiguas también mejoran, pero más despacio.
Expectativas realistas
Seamos honestos: una cicatriz no desaparece. Lo que se consigue es que sea más flexible, menos visible, menos molesta y que no limite. Las hipertróficas y queloides mejoran pero requieren más constancia y, a veces, abordaje combinado con dermatología o cirugía.
Casos frecuentes
- Cicatrices de cesárea (que pueden tirar y dar molestias a distancia).
- De cirugía estética (parte del postoperatorio).
- De quemaduras y cirugías diversas.
- De episiotomía o desgarro (periné), que merecen su propio cuidado.
El mensaje
No tienes por qué resignarte a una cicatriz que tira, duele o limita. Tratada a tiempo y con constancia, una cicatriz puede mejorar mucho en flexibilidad, molestias y aspecto. Si la tuya te molesta, valórala: casi siempre hay margen.
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