Si nunca has probado la presoterapia, es normal preguntarse qué te van a hacer exactamente, si molesta o cuánto dura. Te lo contamos paso a paso para que vengas sabiendo qué esperar y disfrutes de la sesión con tranquilidad.
Paso 1: la entrevista de salud
Antes de cualquier cosa, una buena sesión empieza preguntando. Queremos saber por qué vienes (piernas cansadas, edema, recuperación, etc.), tu estado de salud, si tomas medicación y, sobre todo, descartar contraindicaciones (trombosis, problemas cardiacos, infección, embarazo con complicaciones…). Este paso no es un trámite: es lo que hace que la presoterapia sea segura. Si un sitio se lo salta, mala señal.
Paso 2: preparación
Te colocas en una posición cómoda, normalmente tumbado o semitumbado en una camilla, con la ropa adecuada (a menudo se usan unas prendas o se cubre la zona). Te ayudamos a ponerte las botas o mangas que envuelven las piernas (o la zona a tratar).
Paso 3: la sesión
Se programan los parámetros (presión, tiempo, modo) según tu caso y objetivo. Entonces, las cámaras de aire empiezan a inflarse y desinflarse de forma secuencial, en oleadas que suben desde los pies hacia arriba.
¿Qué notas? Una sensación de presión que asciende por las piernas, como un masaje envolvente. La mayoría de la gente lo encuentra agradable y relajante. No debe doler: si la presión te resulta molesta, se ajusta. Es un buen momento para descansar.
Paso 4: duración
Una sesión suele durar en torno a 20-40 minutos, según el objetivo y el programa. Es un rato para ti, para desconectar mientras la máquina trabaja.
Paso 5: cómo te vas a sentir después
Al terminar, lo habitual es notar las piernas más ligeras y descansadas, con sensación de alivio de la pesadez. Es un efecto agradable e inmediato. No requiere reposo ni recuperación: puedes seguir con tu día con normalidad.
Cada cuánto y cuántas
Eso depende de tu objetivo (lo vemos en detalle en otro artículo): desde sesiones puntuales para piernas cansadas hasta un mantenimiento estructurado en casos crónicos. Te damos una orientación realista tras valorarte.
Lo que hace especial una buena sesión
- La entrevista y la valoración previas (seguridad).
- Parámetros adaptados a ti, no un programa genérico para todos.
- Integrarla, cuando procede, en un plan (con drenaje manual, ejercicio, hábitos).
El mensaje
Una sesión de presoterapia es sencilla, cómoda y, para muchos, hasta placentera: entrevista de salud, te colocas las botas, recibes la compresión secuencial durante un rato y sales con las piernas ligeras. La clave de una buena sesión no es la máquina, sino que alguien te valore antes y adapte el tratamiento a ti.
En VALSAM ofrecemos presoterapia en Loeches (Madrid) con criterio clínico, dentro de un abordaje integral. Escríbenos por WhatsApp: +34 613 02 90 75
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